27.4.06

Los miembros del Parlamento Europeo, en busca de un auténtico Partido Político Europeo

NEWROPEANS MAGAZINE EDITORIAL DE LA SEMANA - Los miembros del Parlamento Europeo, en busca de un auténtico Partido Político Europeo (Jueves, 13 de abril de 2006) – Contribución de José María Compagni

El pasado 23 de marzo, seiscientos europarlamentarios adoptaron una resolución basada en un Informe sobre partidos políticos [1]. El informe es la clara muestra de que la única solución para la democracia de la Unión Europea es comenzar una Refundación de la Unión Europea. Así lo muestra el hecho de que soliciten al Consejo y a la Comisión la creación de un estatuto de un auténtico partido político europeo.

En situaciones como ésta, los miembros del Parlamento Europeo me recuerdan a una obra bien conocida de Luigi Pirandello, llamada “Seis personajes en busca de autor. Una comedia en creación”. Pero esta vez, en la tragicomedia, no eran seis, sino seiscientos personajes, apareciendo como víctimas de una tragedia griega, como personas suspendidas en un “vacío”, como huérfanos de una identidad política. Viven una paradoja: son políticos europeos en un espacio político europeo inexistente.

En el informe, confirman lo sabido por todos: que no existe la democracia europea -sino sólo una ilusión de ésta-, y que “hay un abismo entre muchos miembros de la ciudadanía y las instituciones europeas”. Pero el informe debería asimismo decir que los partidos políticos nacionales (a los cuales, la mayoría de los europarlamentarios, pertenecen) y sus correspondientes organizaciones marco debieran admitir ser en gran parte responsables de la desilusión política. La percepción ciudadana del fracaso político en la Unión Europea y la ausencia de un espacio político europeo está directamente unido a la farsa que los políticos han inventado. Es un hecho demostrado que la política de partidos y la integración europea no han contribuido mucho en beneficio mutuo.

Posiblemente, un lector entusiasta esperaría encontrar, a juzgar por el nombre del informe, verdaderas propuestas de mejora que finalmente modificasen el estatuto de partidos políticos europeos. Decepcionante pero no: ¡los únicos cambios propuestos afectan al sistema de elaboración de presupuestos y financiación!

El informe está prácticamente repleto de incoherencias. Lejos de ser un modelo de “emprendedor político”, el señor Jo Leinen, Presidente del Comité de Asuntos Constitucionales y autor del documento anteriormente mencionado, aún cree en el Tratado por una Constitución para Europa, pues mencionó su artículo I-46 (4) como un principio legal. Sorprendentemente se olvida de los recientes resultados que tal Tratado cosechó en Francia y en Holanda. O bien cree que debería construirse una Unión Europea democrática, no para acercar el poder a los ciudadanos, sino como medio para conseguir una integración europea. Él, como muchos otros políticos pro-europeos de la historia, aún no se ha dado cuenta de que la integración ya no es el objetivo, sino que lo que constituye el verdadero reto es la democracia. Le gustaría pensar que la política europea está formada de ideologías de partido, pero la política europea aún gira en torno a las luchas de interés nacional.

El señor Jo Leinen cree que la solución es no contar con limitaciones presupuestarias o que no haya acción política sin estabilidad financiera. En el informe se encuentran afirmaciones tales como las siguientes: “un partido político europeo, como cualquier otra organización, ya sea con fines o sin ánimo de lucro, necesita contar a la hora de planificar a largo plazo con un grado mínimo de seguridad financiera”, o “la limitación aplicada a la transferencia de fondos entre categorías presupuestarias impide que los partidos políticos europeos cambien sus prioridades políticas en el curso del año”. ¿Cómo puede pretender un político, que realmente quiere llenar el vacío entre los ciudadanos y sus políticos, determinar sus acciones políticas basándose en subsidios o en procedimientos de transferencia presupuestaria?

En el informe hay así mismo algo de retórica políticamente correcta. Mencionó, en sólo una ocasión, la posibilidad de pertenecer de manera individual a partidos de escala europea. Para que se hagan una idea de toda la escena de la tragicomedia, les recomiendo que echen un vistazo a una entrevista realizada al señor Leinen en la que invita solemnemente a los ciudadanos a adherirse a su partido político [2]. Yo mismo he vivido la experiencia de ser miembro de un así llamado “partido político europeo” y sé perfectamente cómo se siente un cero a la izquierda. Inútil y decepcionado.

Con esto no pretendo únicamente realizar ácidos comentarios o duras críticas sobre nuestros europarlamentarios. Ni una posición ingenua, ni tampoco aquellas escépticas, son satisfactorias para resolver el problema. Quiero invitar a aquellos miembros del Parlamento Europeo que en el fondo de sí mismos creen realmente en la democracia y en Europa a que se adhieran a Newropeans, un auténtico movimiento político transnacional, formado por voluntarios y financiado exclusivamente por ciudadanos. El señor Leinen, así como otros miembros del Parlamento Europeo, encontrarán en Newropeans las respuestas a las cuatro preguntas situadas al final del informe, o, al menos, podrán hallar ciudadanos con los que poder responder a dichas preguntas.

En Newropeans posiblemente no encontrará una garantía de financiación o una estabilidad a largo plazo, pero sin duda tendrá lo que dicen estar buscando: la legitimidad de un auténtico partido político europeo.

José María Compagni – Sevilla, España
Miembro del Comité Director de Newropeans

[1] Véase Europarl.eu.int
[2] Véase Socialistgroup.org

8.4.06

La Respuesta de Newropeans a la Crisis Irán / Usa :Proposición de una política de la Unión Europea

Actuar ahora
para controlar el riesgo nuclear global hoy y mañana


Esta propuesta ha sido adoptada con la mayoría cualificada del 86% de los votos de los miembros de Newropeans de toda la Unión Europea

Es el resultado del objetivo central de Newropeans de democratizar la UE y por tanto de dar la palabra a los ciudadanos europeos sobre los temas cruciales, como éste, que nos concierne plenamente. Esta moción se inspira en los objetivos de paz y de prosperidad colectiva que están en el centro del proyecto europeo desde hace más de cincuenta años, así como la preocupación por preservar intereses comunes vitales (paz, seguridad política y económica en particular).

Para Newropeans, la actual crisis Irán / Usa debe ser tratada como un momento clave de la crisis general del sistema internacional actual y en particular de la obsolescencia de la política de no proliferación nuclear practicada desde 1945. Marca el fin del orden establecido después de 1945. Para Newropeans, la crisis actual es una confrontación directa entre dos lógicas que han quedado arcaicas: la de los dirigentes iraníes que ignoran el interés colectivo mundial para centrarse sobre los intereses nacionales de corto plazo y la de los dirigentes de los Estados Unidos que identifica sus propios intereses con los del resto del mundo. La política de no proliferación nuclear heredada de la post-Segunda Guerra Mundial está en crisis como muestra el creciente número de potencias nucleares que no han firmado el Tratado de No Proliferación (cf. Tabla de potencias nucleares en 2005, fuente National Defense University - USA), la crisis actual con Irán, país signatario del tratado, el desarrollo, particularmente por parte de los Estados Unidos, de nuevos tipos de armas nucleares como las "mini bombas", el papel de Pakistán no censurado en materia de proliferación activa y el acuerdo reciente USA / India que ignora completamente el Tratado.

A la vista de esta situación, la crisis Irán / Usa no puede ser tratada como un caso puntual. Debe ser considerada dentro de una visión de largo plazo, fundada sobre nuevos métodos adaptados a las realidades del siglo XXI.

La Unión Europea, por su pasado trágico, que testimonia el callejón sin salida al que conducen las dos lógicas mencionadas, y gracias al éxito de la construcción política continental pacífica de estas últimas décadas, debe asumir en lo sucesivo un papel líder en la construcción del sistema internacional del siglo XXI. Esto pasa por la creación de un enfoque ejemplar que busque simultáneamente la satisfacción del interés común europeo y del interés colectivo mundial. Solamente demostrando con el ejemplo tal política es posible que la UE contribuya eficazmente a la promoción de la paz universal, de la democratización global y de la prosperidad colectiva asegurando la preservación de los intereses europeos vitales. Es más que urgente que los europeos entren en acción y pongan sobre la mesa los nuevos objetivos e instrumentos en lugar de procurar desarrollar nuevos métodos al servicio de objetivos obsoletos.

Newropeans pide pues a los dirigentes de la UE que asuman sus responsabilidades y reflejen en sus declaraciones y en sus acciones las esperanzas de la gran mayoría de los ciudadanos europeos, así como las esperanzas puestas en los europeos por el conjunto de la población del planeta (cf. sondeo BBC - GlobeScan). Esta acción europea debe desarrollarse en torno a tres ejes:

1. La UE compromete a la comunidad internacional a controlar más eficazmente el riesgo nuclear en el mundo, lanzando la reforma del tratado de no proliferación nuclear.

2. La UE refuerza su papel motor en la resolución de la crisis iraní, estableciendo una serie de objetivos precisos, y hablando con una sola voz, y no en nombre de Alemania, Francia e Inglaterra.

3. La UE crea las alianzas necesarias para conseguir una verdadera estrategia internacional destinada a reunir a todos los actores internacionales que comparten esta visión y estos objetivos.


1. La UE compromete a la comunidad internacional a controlar más eficazmente el riesgo nuclear en el mundo, lanzando la reforma del tratado de no proliferación nuclear.
La UE debe cuanto antes poner sobre la mesa internacional una proposición que pretenda reformar profundamente el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y el conjunto de los métodos e instrumentos que integra. Debe ser adaptado a la realidad del siglo XXI. Los avances científicos y la bajada de los costes hacen hoy cada vez más fácil acceder a la tecnología nuclear. De esto resulta que sea difícil hablar de una distinción entre los instrumentos y las ramificaciones del desarrollo nuclear de uso civil y de uso militar (como los riesgos de "bombas sucias" lo ilustran). Así se puedan contar hoy cerca de una cuarentena de potencias nucleares, demostradas o no, y de potencias casi-nucleares que puede poseer el arma nuclear muy rápidamente (frente a los cinco que había en el momento de la firma del TNP). Además, en un mundo que sabe que la disuasión nuclear puede en ciertos casos garantizar la paz (Guerra Fría), de ahora en adelante la mayor inquietud es la posesión del arma nuclear por organizaciones sub-estatales (terrorismo nuclear).

El nuevo TNP debe también inspirarse en evoluciones realizadas en el orden internacional desde los años 60. La UE ya puede pues en esta materia indicar tres pistas prometedoras de reflexión:

- Tratar el desarrollo nuclear de uso civil y de uso militar como un todo. El acceso al “Club Nuclear” no debe tener como único objetivo impedir el desarrollo nuclear de uso militar y autorizar el desarrollo nuclear de uso civil, sino convencer de la inutilidad del desarrollo nuclear de uso militar y de integrarlo dentro de un equilibrio de disuasión regional o global.

- Definir las reglas de acceso al "Club Nuclear" fundada no sobre un enfoque arbitrario de las potencias ya miembro del Club, sino sobre un proceso transparente de adhesión, que comprenda reglas claras e internacionalmente reconocidas y un control multilateral de su respeto. Los ejemplos del proceso de adhesión a la Unión Europea o a la Organización Mundial del Comercio pueden servir de inspiración para la definición de un "acervo político-nuclear" que defina las condiciones de acceso a la actividad nuclear en su conjunto. Entre otros, hay que incluir: la necesidad de evoluciones políticas internas democráticas - elecciones libres, control político de los militares-, la firma de acuerdos regionales de seguridad vinculados si es posible a acuerdos regionales económicos y comerciales de cooperación

- Repensar un cierto número de hipótesis fundamentales del TNP que han quedado caducas por la historia. Hay que integrar la nueva dimensión de posesión de armas nucleares por entidades no estatales con el fin de desterrar esta posibilidad y de definir las más estrictas sanciones posibles. Paralelamente, hay que abandonar la hipótesis que afirma que el arma nuclear es en sí, y en toda situación, desestabilizadora. En efecto, la historia europea de la segunda mitad del siglo XX aportó la prueba de que esta afirmación es falsa. La disuasión equilibrada también puede aportar la paz cuando sea imposible obtener la creación de zonas no nuclearizadas (que siempre será el primer objetivo de toda política que pretenderá dominar el riesgo nuclear).


2. La UE refuerza su papel motor en la resolución de la crisis iraní, estableciendo una serie de objetivos precisos, y hablando con una sola voz, y no en nombre de Alemania, Francia e Inglaterra.
En el caso de Irán, y con la vista puesta en una reforma general de la no proliferación nuclear, los objetivos de la UE son en total de 3:

- Reforzar la paz y la prosperidad de la región
- Reforzar la paz y la prosperidad mundial
- Apoyar la democratización política de la región.

La solución ideal sería una desnuclearización general de Oriente Medio. Por desgracia en el horizonte de las próximas décadas esta solución es ilusoria a causa de la negativa de potencias como Israel y Pakistán (potencias no firmantes del TNP) de desprenderse de sus armas nucleares, o de los Estados Unidos y Rusia de dejar de intervenir en la región o sobre sus fronteras directas.

Debido a que es imposible suprimir las armas nucleares de la región, es por tanto imperativo asegurar a los países no nucleares que no tengan miedo por no tenerlas. Este objetivo no se puede conseguir más que de dos maneras: una serie de garantías globales que asegure las sanciones internacionales inmediatas, colectivas y militares, a todo utilizador de armas nucleares; y la apertura de un proceso político que permita la adquisición del arma nuclear en el marco muy preciso de un TNP renovado. Toda tentativa de proseguir en la vía nuclear (civil o militar) sin entrar en el proceso del TNP renovado deberá ser sancionada inmediatamente por la Comunidad internacional. Este enfoque será mucho más simple que el marco actual porque no habrá dudas posibles: con aceptación del TNP renovado, habrá un acceso controlado a todas las tecnologías nucleares; sin aceptación del TNP renovado, se producirá un embargo tecnológico total.

Esto quiere decir que, en el plazo de un mes, Irán deberá pronunciarse en pro o en contra de la oferta europea de aceptar un TNP renovado según los criterios mencionados anteriormente. Además, esta aceptación implica de una parte la interrupción por Irán del conjunto de las operaciones nucleares (incluido las autorizadas por el TNP actual), y por otra parte, el lanzamiento de una conferencia internacional para la renovación del TNP, con una duración máxima de dos años. Impulsada por los europeos, con arreglo a los objetivos indicados, este Tratado entrará en vigor en cuanto más de la mitad de los Estados del planeta lo haya firmado.

Si Irán rechaza esta opción, será necesario que los europeos recomienden un embargo completo del país, que incluya también el petróleo. Este tipo de sanciones será igualmente aplicadas automáticamente a todo Estado que haya contribuido a diseminar la tecnología nuclear a actores no estatales.



3. La UE crea las alianzas necesarias para conseguir una verdadera estrategia internacional destinada a reunir a todos los actores internacionales que comparten esta visión y estos objetivos.
El objetivo diplomático de la UE debe ser definir internamente con la mayor rapidez posible las grandes líneas de su proposición de TNP renovado y de buscar a los compañeros estratégicos para comenzar el proceso internacional que conduzca a la renovación del TNP y a su adopción por una mayoría de países. En esta materia, la UE deberá actuar como lo hizo para conseguir el Acuerdo de Kyoto. Procurar convencer rápidamente a los compañeros, sin perder del tiempo con los Estados que no les interesa o con los que se opongan a una reforma del TNP en la dirección deseada por los europeos. Si China, la India o Rusia lo aceptan, y USA se opone, que así sea. ¡Estamos tratando del futuro del mundo, y no de su pasado!

Una conferencia internacional sobre este tema sería convocada en Berlín a finales del mes de Abril. En Mayo se publicaría un documento de trabajo internacional.

Newropeans considera que la actual estrategia occidental comporta un riesgo mayor que puede originar cualquiera de los tres escenarios futuros que a continuación se reseñan y que son contradictorios con los objetivos perseguidos de paz y de estabilidad:




Ni Irán, ni los Estados Unidos ceden, y la Unión Europea por debilidad sigue a los Estados Unidos en una confrontación militar con Irán. Esta situación arrastra inmediatamente un conflicto con repercusiones mundiales catastróficas y con una desestabilización definitiva de Oriente Medio ya en crisis como consecuencia de la invasión de Irak.

Irán es finalmente forzado a ceder por medios no militares, pero apremiantes (embargos u otros). En este caso (bastante improbable porque nadie mantiene por el momento que esta situación sea creíble), como en el primer caso, un Irán no nuclear y humillado pondrá en marcha represalias de todo orden en la región y en el resto del mundo. Paralelamente, en el contexto explosivo que la invasión de Irak generó en el mundo árabe y musulmán, asistiríamos a un resurgir generalizado de violencias anti-occidentales.

La Unión Europea por debilidad acepta el hecho consumado iraní, sin un plan alternativo a largo plazo como el propuesto por Newropeans, y admite el enriquecimiento del uranio por Irán que sabe que no hay ningún medio fiable de limitar la utilización de estas técnicas a un solo empleo civil. El resultado probablemente sería un Irán nuclear, persuadido de que en el futuro solo las lógicas de fuerza y de confrontación contarán, dando un ejemplo catastrófico para toda esperanza de organizar la sociedad internacional del siglo XXI sobre las bases del estado de derecho y no de la ley de la selva.
Por tanto, Newropeans piensa que lo peor no es una Irán nuclear en sí y que todo depende del proceso de integración internacional, por el cual esta situación pueda llegar a producirse; por el contrario piensa que existen varios escenarios que conducen a situaciones peores, es decir al hundimiento de todo orden internacional fundado sobre el derecho, para ceder a la tentación de la vuelta a la ley de la selva y de la fuerza brutal. Corresponde a los europeos mostrar que se puede abrir un camino hacia otro futuro mundial más allá de estas opciones desastrosas. Newropeans piensa que esta crisis Irán / Usa constituye la puerta de entrada a un futuro mundial que conduzca a una prosperidad compartida, sin la cual el concepto de democracia es una mascarada, y piensa que hay que convencer a la mayoría de la población para que no ceda a las sirenas de la violencia, vengan del Estado o de los grupos terroristas.